ONE TO WATCH: SAM MORGAN

ONE TO WATCH: SAM MORGAN

ONE TO WATCH: SAM MORGAN

Por Katharina Schittek Dabdoub

Sam Morgan finds in vertical dramas a new way to grow as an actor. Through fast-paced storytelling, romance and a more emotionally open portrayal of masculinity, he talks about trusting his instincts, protecting his privacy and continuing to explore what makes us human.

Sam Morgan encuentra en los dramas verticales una nueva forma de crecer como actor. Entre el ritmo de las historias, el romance y una masculinidad más abierta a la vulnerabilidad, habla de confiar en su instinto, proteger su intimidad y seguir explorando lo que nos hace humanos.

You’ve worked across traditional film and television, and now you’re part of a format that’s changing the way people consume fiction. What first attracted you to vertical dramas?

This is such an exciting question for me because I’ve really loved working in this space. Verticals came along at exactly the right time for me.

So many parts of the film and television industry are in a state of contraction right now, and a lot of actors—including myself—have found themselves wondering where they fit into the bigger picture. A lot of my early television work was in recurring supporting roles opposite actors who were much more established than I was. That was an incredible experience and great training because I got to watch and learn from some incredibly talented people.

But verticals gave me the chance to learn what it means to lead a project. You’re in almost every scene, and the entire team is relying on you to show up and carry your part of the story from beginning to end.

The pace is also super intense. You’re learning 15 pages of dialogue the night before and expected to show up the next morning and make it work. I’ve always said I wanted to learn on a soap opera because so many actors I admire—Julianne Moore, Marisa Tomei, Margot Robbie—cut their teeth in that world. This has felt like my version of that experience.

Has trabajado en cine y televisión tradicional y ahora formas parte de un formato que está transformando la manera en que consumimos ficción. ¿Qué fue lo que inicialmente te atrajo de los dramas verticales?

Me emociona mucho esta pregunta porque realmente he disfrutado trabajar en este espacio. Los dramas verticales llegaron en el momento perfecto para mí.

Muchas áreas de la industria del cine y la televisión atraviesan una etapa de contracción, y muchos actores —incluyéndome— nos hemos preguntado cuál es nuestro lugar dentro de este nuevo panorama. Gran parte de mis primeros trabajos en televisión fueron papeles secundarios recurrentes, compartiendo escena con actores mucho más consolidados que yo. Fue una experiencia increíble y una gran escuela, porque pude observar y aprender de personas enormemente talentosas.

Pero los dramas verticales me dieron la oportunidad de descubrir lo que significa protagonizar un proyecto. Estás prácticamente en todas las escenas y todo el equipo confía en que llegues preparado y seas capaz de sostener tu parte de la historia de principio a fin.

Además, el ritmo es intensísimo. Aprendes 15 páginas de diálogo la noche anterior y al día siguiente tienes que llegar al set y hacerlo funcionar. Siempre he dicho que me hubiera gustado aprender trabajando en una telenovela, porque muchos actores que admiro —Julianne Moore, Marisa Tomei, Margot Robbie— se formaron en ese mundo. Para mí, esta ha sido mi propia versión de esa experiencia.

Photographer: Mirko Morelli

Stylist: Tabitha Sanchez

Grooming: Heather Rae-Bang

Vertical storytelling has to capture someone’s attention almost instantly. Has working in this format changed the way you approach acting?

Definitely. Acting as a craft is almost like a yoga practice to me. Some days you’re incredibly flexible—you can bend, touch your toes, do all the right moves. Other days, that same body is tighter and needs a slower pace.

Verticals have taught me two things. The first is following your instincts and just getting the work out there. There’s truly no time to overthink. The second is that whatever you’ve got in the tank that day is what you’re working with. Sometimes I’m loose and agile, and everything feels effortless. Other days, I have to be patient with whoever I am at that exact moment. Instincts and patience. Those are my two big takeaways.

La narrativa vertical tiene que captar la atención casi de inmediato. ¿Trabajar en este formato ha cambiado tu manera de abordar la actuación?

Definitivamente. Para mí, la actuación como disciplina se parece mucho a la práctica del yoga. Hay días en los que estás increíblemente flexible: puedes doblarte, tocarte los pies y hacer todos los movimientos correctamente. Otros días, ese mismo cuerpo es más rígido y necesita ir a otro ritmo.

Los dramas verticales me han enseñado dos cosas. La primera es confiar en mis instintos y simplemente sacar el trabajo adelante. Realmente no hay tiempo para pensar demasiado. La segunda es aceptar que lo que tengas para dar ese día es con lo que vas a trabajar. A veces llego suelto, ágil y todo fluye sin esfuerzo. Otros días tengo que ser paciente con quien soy exactamente en ese momento. Instinto y paciencia. Esas son las dos grandes lecciones que me llevo.

 Romance has become a huge part of the vertical drama phenomenon, particularly through stories told from the female gaze. What has working in this space taught you about vulnerability and the way masculinity is portrayed on screen today?

This is one of the most exciting parts of working in this space for me. There are so many incredible female writers, directors, and producers operating with real creative control, and these stories are often made by women with a female audience in mind.

Getting to participate in that has taught me a lot about what women find erotic. And I’ve noticed that it’s often less about the obvious sexual elements and more about watching a character or situation that begins very guarded slowly becomes emotionally intimate and open as the characters bond.

That said, one trope in this type of storytelling that I hope we’re moving away from is violence towards women. I am seeing better scripts as the format continues to evolve and gain more traction.

El romance se ha convertido en una parte fundamental del fenómeno de los dramas verticales, particularmente a través de historias contadas desde la mirada femenina. ¿Qué te ha enseñado trabajar en este espacio sobre la vulnerabilidad y la manera en que se representa hoy la masculinidad en pantalla?

Esta es una de las partes que más me entusiasman de trabajar en este espacio. Hay muchísimas escritoras, directoras y productoras increíbles con verdadero control creativo, y muchas de estas historias están hechas por mujeres pensando en una audiencia femenina.

Participar en eso me ha enseñado mucho sobre aquello que las mujeres encuentran erótico. Y he notado que muchas veces tiene menos que ver con los elementos sexuales más evidentes y más con observar cómo un personaje o una situación que comienza desde un lugar muy cerrado y a la defensiva se va transformando poco a poco en algo emocionalmente íntimo y abierto, a medida que los personajes crean un vínculo.

Dicho esto, hay un recurso narrativo dentro de este tipo de historias que espero que vayamos dejando atrás: la violencia hacia las mujeres. Sí puedo decir que estoy viendo mejores guiones a medida que el formato evoluciona y gana mayor relevancia.

You’ve described yourself as an actor, director, musician and model. Which of those feels closest to who you are today, or have you stopped trying to define yourself through one thing?

I definitely feel like the typical LA multi-hyphenate cliché sometimes. I went to school for directing, and while I was studying, I was working as a model. Right before I graduated, I got cast on a television show. So life has definitely given me a ton of opportunities to explore.

Music will always have a special place in my heart because it’s something my dad and I shared. It was a creative connection between us, so that’s something I’ll always hold very close.

But right now, I really love learning and growing as an actor. Eventually, I do plan to find my way back to directing. It’s just such a behemoth of a job. Directors are the first ones there and the last ones to leave, and I have enormous respect for anyone who can do that job well.

Te has descrito como actor, director, músico y modelo. ¿Cuál de esas facetas sientes más cercana a quien eres hoy, o ya dejaste de intentar definirte a través de una sola cosa?

A veces siento que soy el típico cliché de Los Ángeles: alguien que hace un poco de todo. Estudié dirección y, mientras estaba en la universidad, trabajaba como modelo. Justo antes de graduarme conseguí un papel en una serie de televisión. Así que la vida, sin duda, me ha dado muchísimas oportunidades para explorar distintos caminos.

La música siempre tendrá un lugar muy especial en mi corazón porque era algo que compartía con mi papá. Era una conexión creativa entre nosotros y, por eso, siempre será algo que llevaré muy cerca. Pero en este momento realmente disfruto aprender y crecer como actor.

Eventualmente sí planeo volver a la dirección. Es simplemente un trabajo enorme. Los directores son los primeros en llegar y los últimos en irse, y tengo un enorme respeto por cualquiera que sea capaz de hacer bien ese trabajo.

You seem to be at an interesting turning point in your career. When you look at what comes next, what do you want people to discover about Sam Morgan that they haven’t seen yet?

I was watching Sterling Point the other night, and I was completely blown away by the acting across the board. Everything felt so easy and alive at the same time.

Working on something like that would be a dream for me. I want to do work that gives me room to explore my own humanity in a more comprehensive and grounded way. The grief, the joy, and all the contradictions in between. That’s the goal for me.

Pareces estar atravesando un momento de transformación en tu carrera. Cuando piensas en lo que viene, ¿qué te gustaría que la gente descubriera de Sam Morgan que todavía no ha visto?

La otra noche estaba viendo Sterling Point y me impresionó muchísimo el nivel de actuación de todo el elenco. Todo se sentía natural y, al mismo tiempo, lleno de vida.

Trabajar en algo así sería un sueño para mí. Quiero hacer proyectos que me den espacio para explorar mi propia humanidad de una manera más profunda, completa y auténtica. El duelo, la alegría y todas las contradicciones que existen entre ambos. Ese es mi objetivo.

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Fotografías: Mirko Morelli