Dónde comer buenos lobster rolls en CDMX y otros antojos de mar con vibe cool
Hay antojos que no necesitan demasiada explicación: un pan suave, mantequilla, langosta, algo fresco para tomar y una mesa donde el mood se sienta más de terraza que de comida formal. El lobster roll entró perfecto en esa categoría: tiene algo de comfort food, algo de lujo casual y mucho de plan cool para quienes quieren comer mariscos sin caer en la clásica marisquería de siempre.
En CDMX ya hay varios lugares donde probarlo, desde versiones estilo Maine o Connecticut hasta interpretaciones más de autor. Y si el antojo va más allá del roll, también hay spots con ostiones, crudos, tostadas, pescado zarandeado y cocina de mar con buena vibra.
The Lower Deck
Su propuesta está inspirada en una oyster house de New England y en su menú aparece el Classic Lobster Roll, servido en pan brioche casero, con opción estilo Maine —con mayonesa casera, limón eureka y cebollín— o estilo Connecticut, más tibio y con mantequilla clarificada. También hay clam chowder, ostiones y otros platos de comfort food de la costa este.

¿Dónde está The Lower Deck?
Dirección: Plaza Río de Janeiro 54, Roma Norte, Cuauhtémoc, CDMX.
Instagram: @thelowerdeck.mx
Ultramarinos Demar
Si el plan es comer mar con vino y una estética más pulida, Ultramarinos Demar es la respuesta. El lugar se define como “comida de mar & mucho vino” y está en Roma Norte. En su menú se han destacado platos fríos, ostras frescas, crab cakes, clam chowder y, claro, lobster roll. Es ideal para una comida relajada, pero con intención.

¿Dónde está Ultramarinos Demar?
Dirección: Mérida 21, Roma Norte, Cuauhtémoc, CDMX.
Instagram: @ultramarinos.rest
Chickn’ Lob
Más casual, más urbano y perfecto para un antojo directo: Chickn’ Lob mezcla chicken sandwiches con lobster rolls. El roll se puede pedir estilo Connecticut, caliente con mantequilla, o estilo Maine, frío con mayonesa. Es una opción menos solemne y más de comfort food para ir entre semana o pedir algo distinto sin complicarse demasiado.

¿Dónde está Chickn’ Lob?
Dirección: Campeche 367, Condesa, Cuauhtémoc, CDMX.
Instagram: @chicknlob
Perezoso
En Perezoso, el lobster roll se mueve hacia un mood más de terraza, drinks y sobremesa larga. Su menú actualizado incluye un lobster roll sobre pan brioche caramelizado, chile seco y aceite de trufa blanca. El lugar tiene una vibra relajada, buena para ir por un drink, pedir algo al centro y quedarse sin prisa.

¿Dónde está Perezoso?
Dirección: Córdoba 104, Roma Norte, Cuauhtémoc, CDMX.
Instagram: @perezoso.mx
Lilōu
Para quienes quieren un lobster roll en una versión más sofisticada, Lilōu entra perfecto. Ubicado dentro del Hotel Presidente InterContinental, el restaurante trabaja una propuesta all-day dining con comfort food elevada, coctelería, panadería y una estética cosmopolita.

¿Dónde está Lilōu?
Dirección: Campos Elíseos 218, Polanco, Miguel Hidalgo, CDMX.
Instagram: @lilou_restaurante
Caracol de Mar
Caracol de Mar es una gran opción si buscas cocina de mar con una lectura más contemporánea. Su propuesta se define como cocina de mar y campo, con enfoque en el ingrediente, la frescura de la costa y platos como ostiones, tostada de atún, ceviches y aguachile.

¿Dónde está Caracol de Mar?
Dirección: Campeche 340, Condesa, Cuauhtémoc, CDMX.
Instagram: @caracoldemarcdmx
Mi Compa Chava
Para un mood más sinaloense, ruidoso y de marisquería cool, Mi Compa Chava sigue siendo un básico. Aquí el plan va por ceviches, aguachiles, ostiones, costra de camarón, tostadas y pescado zarandeado. Tiene sucursales en Coyoacán y Roma, y su vibra es mucho más relajada, de cheve fría y mesa llena.

¿Dónde está Mi Compa Chava?
Dirección: Venustiano Carranza 109, Coyoacán, CDMX / Zacatecas 172, Roma Norte, CDMX.
Instagram: @micompachava
El nuevo lujo es comer mar sin tanta rigidez
El lobster roll funciona porque mezcla dos mundos: el antojo casual de un sándwich y el gesto más especial de comer langosta. Pero la CDMX también está llena de lugares donde el mar se come de muchas otras formas: en tostadas, crudos, ostiones, tacos, pescados enteros y platos al centro. La clave está en elegir el mood: brioche con mantequilla, vino blanco y terraza, o cheve fría, aguachile y sobremesa larga.









