Los hombres mejor vestidos de los Óscar 2026

Los hombres mejor vestidos de los Óscar 2026

Los hombres mejor vestidos de los Óscar 2026

Por Alexis Tame

Antes de que empiecen los premios, los discursos y los momentos virales, los Óscar ya nos han dado otra cosa igual de importante: la alfombra roja. Y en 2026, con una temporada cargada de nombres fuertes y una nueva generación de actores que entiende perfecto el poder de la imagen, todo apunta a que el estilo masculino volverá a robarse parte de la conversación.

Hay algo que los premios Óscar hacen especialmente bien: convertir una llegada en un momento. Antes del primer premio y antes del primer speech la alfombra roja ya está dando mucho de que hablar. Sobre Hollywood, sobre la moda y, sobre todo, sobre cómo se está viendo hoy el estilo masculino.

En 2026, con una lista de nominados marcada por títulos de alto perfil, actuaciones muy comentadas y actores que vienen cargando buena parte de la conversación de la temporada, la expectativa sobre la alfombra roja está especialmente alta. Porque más allá del protocolo, hoy vestirse para los Óscar también implica proyectar identidad. Y entre trajes impecables, guiños de moda y uno que otro movimiento más arriesgado, vuelve a abrirse otra competencia silenciosa, pero importantísima: la de los hombres mejor vestidos de la noche.

Y el Óscar al mejor look de la noche es para…

Jacob Elordi


Jacob Elordi confirmó por qué sigue siendo uno de los hombres que mejor entienden el nuevo lenguaje del formalwear. Con Bottega Veneta, su look en los Óscar 2026 se movió entre la sobriedad precisa y esa elegancia relajada que ya es parte de su sello personal. Hay en él una forma de vestir que nunca se siente forzada: limpia, segura y con una masculinidad contemporánea que no necesita exagerar para tener presencia.

Pedro Pascal


Pedro Pascal volvió a demostrar que su estilo funciona mejor cuando se apoya en la personalidad antes que en la obviedad. En Chanel, su aparición en los Óscar se sintió elegante, segura y con ese giro distintivo que lo ha convertido en uno de los hombres más interesantes de ver en una alfombra roja. Su look dialogó con una tendencia cada vez más presente en el menswear actual: la de suavizar los códigos clásicos y darles una lectura más libre, más refinada y mucho más personal.

Hudson Williams


Hudson Williams apostó por una lectura mucho más afilada y direccional del menswear actual. Con Balenciaga y joyería de Bvlgari, su look en los Óscar 2026 habló de una generación que entiende el lujo desde la actitud, la silueta y el impacto visual. Hay una energía más audaz en su presencia, una que se alinea con la tendencia de llevar la sastrería hacia un territorio más oscuro, más pulido y con mayor carga de personalidad.

Paul Mescal


Paul Mescal llevó a los Óscar 2026 una versión del estilo masculino que se siente cada vez más relevante: sobria, segura y sin exceso alguno. En Celine, su look apostó por una sastrería limpia y afilada, muy en línea con esa elegancia contemporánea que privilegia la actitud sobre cualquier artificio. Hay en él una manera de vestir que nunca busca imponerse demasiado, pero que siempre termina funcionando por su precisión, su naturalidad y esa presencia silenciosa que lo ha convertido en uno de los hombres mejor vestidos de su generación.

Jeremy Pope


Jeremy Pope llevó a la alfombra roja una propuesta que se sintió perfectamente en sintonía con su manera de vestir: moderna, elegante y siempre con una dosis muy clara de identidad. En AMI Paris, su look apostó por una sofisticación más relajada, alineada con esa tendencia del menswear actual que privilegia la naturalidad, la silueta limpia y el lujo sin esfuerzo. Hay en su estilo una seguridad muy propia, una forma de habitar la moda que hace que incluso los códigos más clásicos se sientan frescos, actuales y con mucha personalidad.

Shaboozey

 

Shaboozey llevó a los Óscar 2026 una de las narrativas más interesantes de la noche: la de un estilo masculino que se atreve a mezclar identidad, moda y referencia cultural con absoluta naturalidad. En Campillo, su look se sintió fresco, distinto y profundamente personal, alejándose de lo predecible para apostar por una visión con más carácter. Su presencia confirmó que una de las tendencias más fuertes del momento no está solo en cómo se lleva un look, sino en qué tan auténticamente representa a quien lo viste.

Michael B. Jordan

 

Michael B. Jordan llevó a los Óscar 2026 una versión mucho más afilada y contemporánea del black tie. En un Louis Vuitton a medida, su look se alejó del esmoquin clásico para entrar en un terreno más preciso, estructurado y con mayor intención visual. El cuello alto y la limpieza de la silueta reforzaron una de las tendencias más interesantes del momento: una sastrería masculina que conserva elegancia, pero se atreve a reinterpretar sus propios códigos.

Damson Idris

Damson Idris llevó a los Óscar 2026 una versión del lujo masculino mucho más limpia, precisa y actual. En Prada, su look se sintió perfectamente alineado con una de las grandes tendencias del momento: la sastrería depurada, de líneas impecables y con una elegancia que no necesita excesos para destacar. Hay en su estilo una seguridad muy natural, una manera de vestir que proyecta sofisticación, presencia y una masculinidad moderna que se mueve con total soltura entre lo clásico y lo contemporáneo.

Timothée Chalamet

 

Timothée Chalamet volvió a confirmar que pocos entienden la alfombra roja con la misma libertad que él. En un custom Givenchy by Sarah Burton, su aparición en los Óscar se sintió precisa, audaz y completamente alineada con esa personalidad estilística que lo distingue: una mezcla de sofisticación, riesgo y sensibilidad estética. Su look dialogó con una de las tendencias más interesantes del momento en menswear: la de romper con lo predecible y llevar la sastrería hacia un territorio más expresivo, más afilado y mucho más personal.

Chris Evans

 

Chris Evans apostó por una elegancia clásica con la precisión suficiente para seguir sintiéndose actual. En Giorgio Armani, su look en los Óscar confirmó que el formalwear más tradicional sigue funcionando cuando se lleva con seguridad, buen corte y una presencia natural. Hay en su estilo una masculinidad sobria y pulida que conecta con una de las tendencias más sólidas del momento: volver a los códigos clásicos, pero con una ejecución impecable y sin rigidez.

Y el Oscar al mejor vestido va para… el que no confundió ir formal con jugar seguro. El que entendió que un gran look en los Oscar no solo se trata de verse bien, sino de tener la suficiente actitud para hacer que todo del corte al fit, del detalle más mínimo a la energía con la que pisa la alfombra funcione como una declaración de estilo.

Porque si algo confirma cada edición de los Oscar, es que el estilo masculino ya no vive en segundo plano. Está al frente, se afina, evoluciona y también compite. Hay looks que consiguen quedarse dando vueltas en la cabeza mucho después de que se apagan los flashes.