Paris Fashion Week A/W 2026
MODA Y RELOJERÍA TRENDING STORIES
Paris Fashion Week A/W 2026
Por Paula Prieto

Paris Fashion Week Otoño Invierno 2026 dejó varias colecciones clave que vale la pena recordar. Entre regresos esperados, segundas entregas y despedidas históricas, estos fueron los desfiles que realmente definieron la temporada.
Amiri
Mike Amiri llevó un pedazo de Los Ángeles a París. Esta vez, el escenario fue el Carreau du Temple, transformado en una casa de Laurel Canyon: relajada, vivida y con ese lujo effortless californiano.
La colección fue muy personal y se apoyó en referencias clave del ADN de la marca: la música, el cine clásico y la escena artística de los setenta en California. Todo se tradujo en una paleta de vino y rojos intensos, cafés y tonos turquesa. Hubo transparencias, sastrería relajada con camisas apenas abotonadas, cuero estilo biker, denim clásico combinado con accesorios western y tejidos bordados. En palabras del diseñador, son prendas que se sienten como una extensión de quien las lleva.





View this post on Instagram





Dior
Jonathan Anderson presentó su segundo desfile de Dior Homme Otoño Invierno 2026: una exploración del vestir, la curiosidad por la moda y el concepto de deadbeat, presentada en el aniversario del nacimiento de Christian Dior.
Anderson se inspiró en Paul Poiret, quien tituló su autobiografía de 1931 “King of Fashion”. “Dior puso estructura, Poiret la quitó”, dijo Anderson, refiriéndose a como Poiret abandonó el corsét y se le atribuye la creación del brasier. Está conmemorado con una placa en la avenida Montaigne, justo frente a la sede de Dior. Las referencias a Poiret estaban presentes en textiles con motivos, tejidos en Italia por los proveedores originales del modista, y en colores vibrantes. Había un toque de disfraz, inspirado en los bailes de gala de Poiret.
Los primeros looks en seda con lentejuelas eran, según Anderson, “una copia”: versiones recortadas de un vestido de Poiret, rearmadas como tops sin mangas que recordaban las siluetas de lencería, uno de los looks característicos de Dior. Para Anderson, hay poca o ninguna división entre la ropa de mujeres y hombres.
En contraste, la icónica Bar Jacket de Dior en tweeds deshilachados y mezclilla lavada con ácido. La película de 1987 “Withnail and I”, protagonizada por Richard E. Grant, como inspiración para estos looks de deadbeat.
“La moda masculina de Dior es sastrería”, dijo Anderson, con palabras y hechos. Con looks de los años 40 y 60, antes y después del New Look de 1947, y versiones del bar jacket mini o largas en abrigos. También pudimos ver detalles como hombreras de cristal, suéteres brillantes, chamarras y abrigos con puños exagerados y trajes de noche desarmados. Todo con un aire casi lúdico, como de un disfraz bien pensado.
Las pelucas creadas por Guido Palau, hacen alusión a lo que dijo Jean Cocteau de que el “nombre mágico” de Dior combina Dios (Dieu) y oro (or). Anderson también citó el anime y las subculturas como influencias para las pelucas.
El resultado es un caos elegante, la combinación de lo viejo y lo nuevo celebrando contradicciones donde el estilo se vuelve instintivo, seguro y sin duda el Dior de Jonathan Anderson. “Los desfiles son para mostrar ideas, no normalidad”, dijo Anderson. Y esta colección fue exactamente eso: una declaración creativa sin freno.





View this post on Instagram





Hermès
Véronique Nichanian presentó su última colección tras 38 años al frente del menswear de la Maison, convirtiéndose en la directora creativa con el recorrido más largo en una casa de moda. Fiel a su estilo, la colección no miró al pasado con nostalgia, sino que reafirmó una idea muy clara: la elegancia está en la comodidad y en la duración. Presentado en el Palais Brongniart, el desfile mostró prendas que evolucionan con el movimiento del cuerpo, donde unos centímetros de tela podían cambiar por completo la silueta.
Blusones, parkas, peacoats y trajes cruzados aparecieron reinterpretados con esa facilidad tan Hermès. Los materiales fueron protagonistas absolutos: shearling, piel de becerro, de cocodrilo, satén y mezclas de lana y seda. Nichanian se despidió demostrando que no hace falta seguir tendencias para construir una moda duradera.





View this post on Instagram





Louis Vuitton
Pharrell Williams volvió a jugar con la idea del engaño visual en Louis Vuitton. Bajo el concepto de timeless, presentó una colección que a primera vista parecía clásica, pero que escondía mucha tecnología detrás.
Trajes cruzados, abrigos formales, Harrington jackets y suéteres de punto se transformaron gracias a tejidos innovadores: telas técnicas que imitaban tweed, chamarras con efecto lluvia creadas con cristales, prendas con control térmico integrado y camisetas hechas en piel ultra suave. Una colección que demuestra cómo lo tradicional puede verse completamente nuevo cuando se mira desde otro ángulo.





View this post on Instagram





Lemaire
Lemaire fue de los pocos que apostó por el espectáculo esta temporada. Christophe Lemaire y Sarah-Linh Tran llevaron su desfile a la Opéra Bastille y lo convirtieron en una experiencia casi teatral.
Con una puesta en escena surrealista, los modelos recorrieron el espacio cargando objetos cotidianos, vestidos con prendas que extendían los códigos de la marca: pliegues precisos, drapeados asimétricos y sastrería fluida. Los materiales jugaron con la percepción: terciopelo que parecía metal, denim con acabado tipo cuero y algodón tratado para verse como seda.
Hubo prendas híbridas, piezas que se transformaban y accesorios inspirados en ilustraciones surreales. Muchas ideas en una sola colección, pero ejecutadas con tal precisión que el resultado fue uno de los desfiles más interesantes de la semana.





View this post on Instagram





Saint Laurent
El desfile de Saint Laurent reunió a invitados del cine, la música y la cultura pop para ver la colección de Anthony Vaccarello. Inspirada en el libro “Giovanni’s Room” de James Baldwin, la colección mostró la transición del espacio privado al mundo público con siluetas largas, hombros marcados y telas suaves que mezclan fuerza y delicadeza. El negro, clásico de la marca, dominó la pasarela, con smokings bien cortados y botines que dieron un toque moderno al estilo dandy.
La puesta en escena fue más sobria que en otras temporadas y se centró en el “ritual de vestirse”: cada salida parecía un gesto íntimo antes de enfrentar al mundo. Vimos trajes que podían ser de día o de noche y conjuntos que difuminaban la línea entre interior y exterior. En el front row estuvieron Connor Storrie, François Arnaud y Robbie G.K., de la serie viral Heated Rivalry, mostrando cómo Saint Laurent sigue conectando moda y cultura pop.





View this post on Instagram





Fotografías: X
DESCUBRE: ¿Cómo se vivió Milan Fashion Week FW26?









