For the real foodies

Por Alexis Tame

Desde propuestas de alta cocina hasta joyas escondidas con sazón local, estos diez restaurantes conquistaron nuestro paladar este septiembre. Una selección imperdible para foodies y curiosos gastronómicos.

La Ciudad de México es una de las capitales gastronómicas más potentes del mundo: donde lo clásico convive con lo irreverente, donde las cocinas rescatan tradiciones centenarias mientras los chefs jóvenes apuestan por la audacia y la experimentación. En cada esquina una mesa que sorprende, un menú que desafía lo conocido y una experiencia que va más allá de la comida. Se convierte en estilo de vida.

Nuestros 10 restaurantes favoritos de septiembre.

1.

Voraz

📍 Aguascalientes 93, Roma Sur, Mexico City

Si buscas un lugar con buena vibra, comida explosiva y un ambiente relajado pero lleno de energía, Voraz es una parada obligada. Este restaurante ofrece una propuesta auténtica y sin pretensiones, donde cada platillo es una sorpresa de sabor bien pensada y perfectamente ejecutada.

Aunque todo en el menú tiene personalidad propia, hay algunos imperdibles: las alitas, el ceviche verde tiene un balance cítrico y fresco que encanta; el pollo pibil es suave y lleno de sabor; la tostada de atún, fresca y con un toque picante que resalta; y la arrachera, tierna y bien sellada.

Para cerrar, no te puedes ir sin probar el pay de nuez con queso, una combinación cremosa y crujiente que es simplemente espectacular.

Un spot ideal para ir con amigos, pedir varios platos al centro y dejarse llevar por una cocina que no falla.

2.

BOCADO

📍 Mexicali 85, Condesa y Horacio 112, Polanco; Ciudad de México.

Bocado es de esos lugares que saben cómo conquistar desde el primer bocado literalmente. Con una propuesta centrada en focaccias artesanales, este spot combina ingredientes de alta calidad, recetas creativas y una vibra relajada que lo convierte en un favorito instantáneo.

Su menú rinde homenaje a distintas ciudades italianas con focaccias que son todo menos convencionales. La Génova destaca por su sabor profundo y equilibrado; la Florencia WOW hace honor a su nombre con una combinación sorprendente de ingredientes; la Verona apuesta por lo clásico bien hecho; la Milán ofrece un toque sofisticado y lleno de carácter; y la Roma cierra la experiencia con un perfil robusto y delicioso.

Para el final (o el principio, nadie juzga), el helado de vainilla con aceite de oliva y sal es un postre que parece simple, pero que explota en el paladar con una mezcla elegante de dulzor, cremosidad y notas salinas que lo hacen inolvidable.

Ideal para una comida casual con toque gourmet, un date sin complicaciones o para descubrir cómo una focaccia puede convertirse en toda una experiencia.

3.

Abyssmo

📍 Av Nuevo León 89, hipódromo, Cuauhtémoc.

Abyssmo es un viaje directo al mar sin salir de la ciudad. Su propuesta de cocina de mar moderna, con influencias internacionales y un enfoque en ingredientes frescos, lo convierte en uno de esos lugares que te dejan pensando en el próximo regreso desde el primer bocado.

El ambiente es elegante pero relajado, con atención al detalle tanto en los sabores como en la presentación. Entre los platos que no te puedes perder están la tostada de atún y la tostada de callo, ambas frescas, balanceadas y con un toque wow que las hace inolvidables. El arroz meloso de mariscos es reconfortante y perfectamente cocinado uno de los highlights del menú.

Los ostiones llegan siempre frescos y bien servidos, ideales para comenzar, y el crab roll, suave y con una mezcla de texturas y sabores, es una delicia que no decepciona.

Y para cerrar como se debe: el postre de plátano es un must absoluto. Cremoso, cálido, con notas dulces perfectamente integradas el broche perfecto para una experiencia que sabe a mar, pero también a sofisticación.

4.

The Lamb

📍 Tabasco 156, Roma Nte., Cuauhtémoc, 06700 Ciudad de México, CDMX

The Lamb es una celebración de lo reconfortante, elevado a través de técnica, buen gusto y sabores profundos. Con un ambiente sobrio pero acogedor, este restaurante ofrece una experiencia gastronómica contemporánea donde cada plato tiene intención, equilibrio y carácter.

Desde las entradas, la experiencia comienza con fuerza: el pan de masa madre con mantequilla batida es simplemente adictivo crujiente por fuera, suave por dentro, y con una mantequilla que es una delicia. El fish & chips es un clásico espectacular, y las chips de sal con vinagre aportan ese toque ácido y crocante que enamora. Los ostiones llegan siempre frescos y listos para abrir el apetito con una textura impecable.

El pappardelle con cordero es uno de los platos estrella: la pasta hecha en casa, el guiso de cordero profundo y reconfortante, y un balance perfecto entre lo rústico y lo fino. El spot perfecto para los amantes de los sabores intensos y bien ejecutados.

Para cerrar, el postre de toffee es obligatorio: cálido, cremoso, con notas de caramelo profundo y una textura suave que te envuelve. Es el tipo de final que convierte una buena comida en una gran experiencia.

The Lamb es ideal para quienes buscan comida honesta pero sofisticada, donde el confort y la calidad se encuentran en cada plato.

5.

Ultramarinos demar

📍 Merida 21, Roma Nte., Cuauhtémoc, 06700 Ciudad de México, CDMX

Ultramarinos demar como lo dice su nombre es mar, sabor y técnica en un solo lugar. Un restaurante que lleva la cocina de mar a otro nivel, con ingredientes frescos, presentaciones impecables y una carta que sorprende desde el primer bocado hasta el último postre. El ambiente es relajado pero con ese aire cool que lo hace perfecto para una comida larga, entre risas, vino blanco y mucho antojo.

Para abrir, hay joyas que no puedes dejar pasar: las almejas preparadas, frescas y llenas de sabor; el sashimi mixto, con cortes precisos y acompañamientos que elevan el perfil del pescado; y la tostada de caracol, una explosión de textura y sazón. El cóctel de camarón es simplemente espectacular: clásico en esencia, pero ejecutado con una frescura y equilibrio que lo hacen inolvidable.

En los platos fuertes, el menú sigue sorprendiendo. El taco de jaiba con fideo seco es una combinación inusual y deliciosa un “uff” absoluto. La pasta con cangrejo es cremosa, sabrosa y perfectamente integrada, y el pescado a la talla llega con piel crujiente, carne jugosa y ese toque ahumado que lo convierte en un must total.

De postre, no te vayas sin pedir el flan, suave y con el caramelo justo, y el soft serve de limón, refrescante, ácido y ligero: el final perfecto para una comida de mar en clave moderna.

Ultramarinos es el lugar donde el mar se sirve con estilo, técnica y mucho sabor.

6.

HOMARE

📍 Zacatecas 17, Roma Nte., Cuauhtémoc, 06700 Ciudad de México, CDMX

Entrar a Homare es cruzar un umbral directo a Japón. Desde la ambientación minimalista hasta el respeto absoluto por el producto, este restaurante ofrece una experiencia japonesa auténtica, cuidada y profundamente sensorial. Todo aquí está diseñado para que te sientas lejos del ruido y cerca del detalle.

La mejor manera de vivir Homare es pedir alguno de los distintos omakase que ofrecen hay varias opciones según presupuesto y apetito y dejarte llevar por la selección del chef, que se mueve entre lo clásico y lo sorpresivo con una maestría discreta. Cada bocado es una historia breve, un gesto de temporada, un equilibrio de técnica y respeto por el ingrediente.

Como recomendación extra, pide aparte la sopa de fideos con wagyu: un espectáculo de sabor profundo, umami puro y calidez absoluta. Es de esos platos que se quedan contigo.

Homare no es solo un lugar para comer; es un lugar para confiar. Sentarse en la barra, observar al chef trabajar en silencio y dejarse sorprender por lo que llega al plato es, en sí, un acto de viaje. Uno sin avión, pero con todos los sabores de Japón.

8.

RUFUS

📍 Av. Álvaro Obregón 43, Roma Nte., Cuauhtémoc, 06700 Ciudad de México, CDMX

Entrar a Rufus es como abrir la puerta a una trattoria italiana contemporánea, donde la calidez, el sabor y la sencillez bien entendida lo envuelven todo. Desde su decoración acogedora hasta la atención al detalle en cada plato, este restaurante celebra la tradición italiana con un giro fresco, honesto y profundamente sabroso.

La mejor forma de disfrutar Rufus es compartir como dicta la costumbre italiana y dejarse llevar por sus imperdibles: la focaccia recién horneada y el crostini de ricota con hongos son un excelente inicio, pura textura y sabor. Las pastas brillan por sí solas: el pesto es intenso y fragante, el vongole delicado y marino, y la combinación de jitomate, ajo y mozzarella di bufala es puro confort en forma de plato.

Las pizzas merecen capítulo aparte: la de chorizo español con menta sorprende con su equilibrio audaz, mientras que la margarita demuestra cómo la sencillez, cuando está bien hecha, es difícil de superar.

Para cerrar, no hay mejor final que su helado de pistache: cremoso, profundo, simplemente perfecto.

Rufus no es solo un lugar para comer bien; es un espacio para disfrutar sin prisa, dejarse llevar por los sabores y reconectar con lo esencial: buena comida y buena compañía.

9.

BOBO 

📍 Av. Tamaulipas 125, Hipódromo Condesa, Cuauhtémoc, 06170 Ciudad de México, CDMX

Bobo es ese tipo de lugar donde todo se siente fácil, cool y bien hecho. Un espacio relajado pero con mucha onda, donde el vino, las french fries y las hamburguesas conviven en perfecta armonía. Aquí no hay pretensiones, solo mucho sabor y una vibra que invita a quedarte más tiempo del que planeabas.

El menú es corto pero certero. Imperdibles absolutos: la Pollito Burger, crujiente y jugosa; el Pollito Bobo con su adictiva salsa tártara; y la Bobo Burger clásica, que demuestra que no se necesita mucho más que buen pan, buena carne y buenos detalles para lograr algo redondo. Las french fries son el acompañamiento obligado: doradas, saladas en su punto, perfectas para compartir… o no.

Y para el cierre perfecto: la malteada de vainilla con galletita. Cremosa, dulce, reconfortante. De esas que te transportan directo a una escena de película, pero con mejores papas.

Bobo Burger no es solo una hamburguesería: es un punto de encuentro, un plan infalible, un lugar donde la comida rica y el buen ambiente hacen match sin esfuerzo.

10.

MAIZAJO

📍 Fernando Montes de Oca 113, Colonia Condesa, Cuauhtémoc, 06140 Ciudad de México, CDMX

Maizajo es un viaje profundo al corazón de México, un lugar donde el maíz no es solo ingrediente, sino lenguaje, historia y punto de partida. Desde el primer bocado, se siente la autenticidad sin adornos, la cocina que respeta sus raíces y que habla en serio cuando se trata de sabor.

Aquí todo gira alrededor del maíz criollo nixtamalizado en casa, y se nota. Las tortillas son protagonistas, verdaderas obras de sabor que elevan cada preparación. Entre los imperdibles, la quesadilla frita de chicharrón prensado es un golpe de sabor y textura; el taco de milanesa de berenjena sorprende por su sencillez bien lograda y el contraste entre lo crujiente y lo suave.

También brillan el taco de ribeye, jugoso y preciso; la costra de costilla de res, un bocado profundo e intenso; y el taco de milanesa de pollo, reconfortante y lleno de carácter.

Para cerrar, el flan de vainilla: clásico, cremoso y perfectamente equilibrado. Un postre que honra la tradición y deja una nota dulce que se queda contigo.

Maizajo no es solo un restaurante: es una celebración del México más verdadero. Sentarse en sus mesas es entender que la cocina mexicana no necesita artificios para emocionar, solo ingredientes honestos, técnica impecable y un respeto absoluto por su origen.

Fotografías: ecommerce de las marcas 

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