Stories of balance & order
THE WARDROBE
STORIES OF BALANCE & ORDER
La simetría y colores armoniosos, son nuestro lienzo para imaginar una inesperada cantidad de escenarios por los que puede atravesar un reloj. Desde una enigmática aventura por el mundo, hasta una cita con una misteriosa dama para tomar un café, pasando por la oficina de un escritor. Déjense sorprender por algunas de las mejores piezas de alta relojería, que a continuación dan fe de ello.
texto IZASKUN ESQUINCA
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ROLEX DAY-DATE 36
Nadie mejor para acompañar los días y noches de un escritor que esta pieza de Rolex, un clásico de la firma suiza que como su nombre lo indica, ofrece fecha y día de la semana, una complicación que nació en los años 80 y que a mediados de 2019, tuvo un relanzamiento. Esta pieza es de oro amarillo para su caja de tipo Oyster de 36 mm se acompaña de un brazalete integrado de tres eslabones circulares, que los expertos conocen como President y que fue creado expresamente para el lanzamiento del Oyster Perpetual Day-Date en 1956. En su interior se encuentra el Calibre 3255 de carga automática que ofrece una reserva de marcha de 70 horas de reserva de marcha. Las necesarias para reescribir este párrafo que cambiará la narrativa.
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OMEGA SEAMASTER DIVER 300 M
¿Alma de espía? Este reloj es para ti, y es que la silueta del Seamaster ha sido utilizada por el 007, al menos en el cine. No es para menos, ya que con solamente portarlo ofrece mucha presencia y un halo enigmático, más si se elige esta ver- sión con caja de 42 mm en acero y un distinguible bisel en titanio, donde la escala de inmersión se ha recortado por medio de láser. Al tratarse de una pieza para el buceo, ofrece una hermeti- cidad de 300 metros, además de un tratamiento de Super-Luminova blanca en el indicador de tiempo sumergido del bisel unidireccional, mientras que los índices y manecillas también tienen Super-Lu- minova. Esto permite una lectura clara en cir- cunstancias de poca luminosidad. El calibre en su interior es el 8806 de carga automática, que ofrece una reserva de marcha de 55 horas.
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CARTIER SANTOS SKELETON
Si se trata de mostrar actitud, pero también elegancia y un poco de exotismo, el reloj Santos de Cartier es la pieza perfecta y un buen pretexto para iniciar una conversación. Fue creado por Louis Cartier, fundador de la maison francesa, en 1904 como un reto casi impuesto por el aviador pionero Alberto Santos-Dumont, de ahí su mítico nombre. Además de que se considera uno de los primeros relojes de pulsera creados para hombre, mismo que ha evolucionado en diferentes materiales, manteniendo su silueta cuadrada y con tornillos visibles. A simple vista, para el ojo no entrenado, puede parecer solo calada; sin embargo, las aperturas dan espacio a los numerales 3, 6, 9 y 12, mientras que al fondo se puede apreciar el calibre 9611 Mc en la caja de acero de 39 mm. Otro detalle distintivo está en su corona heptagonal con una piedra zafiro facetada. El guardatiempos se termina con un brazalete que cuenta con un sistema intercambiable. Un sencillo diseño que traspasa las barreras del tiempo.
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TUDOR BLACK BAY 58 18K
El propietario de esta pieza tiene en el fondo un espíritu aventurero y bohemio al mismo tiempo, ya que la colección Black Bay de Tudor se inspira en los relojes de buceo de mediados de los años 50. El reloj, igual que sus antecesores, es instantáneamente reconocible por sus manecillas de tipo Snowflake que resaltan en la carátula de color verde oro y su caja de 39 mm en oro amarillo, todo terminado en mate. Un perfecto equilibrio estético que bien podemos bautizar como Neovintage, y que se corona con una correa de aligátor en color marrón. Las horas, minutos y segundos son impulsadas por el calibre MT5400 de carga automática que ofrece una reserva de marcha de 70 horas. Tiene una resistencia al agua de 200 metros, siempre listo para sumergirse en una buena charla.
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BLANCPAIN ULTRAPLATE
Reconocida por haber creado el reloj Fifty Fathoms en 1953, uno de los primeros de buceo y que recientemente tuvo una colaboración con Swatch, está firma con sede en Le Brassus, nos ofrece esta pieza con un claro sentido minimalista, desde el blanco de su carátula hasta las indicaciones de horas y minutos, a las que se suma un contador de segundo de manera retrógrada y dispuesto a las 6 horas. Como mencionamos, es retrógrado, lo que significa que la manecilla recorre en un ángulo de 180 grados, 30 segundos de ida y vuelta. Cabe señalar que para esta lúdica complicación, los relojeros lo han dotado de una indicación de día del mes, claramente identificable por la presencia de una manecilla curvada que la indica. La caja es de acero de 40 mm y es perfecta para detenerse a tomar un café y no perderse en la contemplación de la vida diaria.
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PANERAI RADIOMIR OFFICINE
Esta pieza guarda un secreto de coleccionista. Panerai es reconocido por la creación del Luminor y Radiomir, ambas desarrolladas para la Armada Italiana, y es que la manufactura fue su proveedor oficial durante muchos años. El reloj en cuestión, Radiomir Officine se inspira en el prototipo del Radiomir creado en 1953, lo que sin duda lo hace una pieza de colección –si encuentras uno en tu camino, no lo dejes pasa — que cumple a detalle todos los códigos estéticos de la casa. Como la de 45 mm terminada en acero. Por su parte, la carátula se ha terminado tipo sándwich, es decir, dos placas superpuestas, una de ellas con material luminiscente como el Super-Luminova en color beige, que hace resaltar su carátula en azul, otorgándole una lectura sin interrupciones. El calibre que lo impulsa es el P.6000 que ofrece tres días de reserva de marcha con solamente un barrilete. Fiel al espíritu náutico de Panerai, permite sumergirse con la pieza hasta los 100 metros.
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BREGUET MARINE HORA MUNDI 5557
Para quien es un viajero empedernido, es obligado poseer un guardatiempos con segundo huso horario. Una de nuestras piezas favoritas es, sin duda, este de Breguet, que desde su carátula anuncia un mapamundi el cual, con sus juegos estilísticos entre guilloché y fondo soleado, ya nos transpor- ta a otros lugares. Basta con ajustar la primera ciudad, hora y fecha local, agregar la ciudad de destino y listo. Con solamente accionar el pul- sador se puede conocer la hora de ambos países. Esto se hace gracias al singular calibre 77F1 que incluye, además del mecanismo de huso horario, la visualización del segundo huso horario, la rueda de memoria mecánica programable y reprogramable, así como la indicación de día y noche mediante una manecilla. La caja de 43.9 mm es de oro blan- co con una hermeticidad de 100 metros y la correa de caucho, perfecta para viajar en un clic.
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AUDEMARS PIGUET CODE 11.59 SELFWINDING CHRONOGRAPH
“Clásico, por naturaleza; poco convencional, por diseño”. Así fue presentada en 2019 esta pieza por el enfant terrible de la relojería, François-Henry Bennahmias. Una pléyade de ver- siones que fue presentada para poder observar el potencial técnico y estético de la pieza. Hoy, a seis años de distancia, es claro que el hogar de muchas complicaciones de la Audemars Piguet tiene cabida en esta pieza que ya comienza a reconocerse en las muñecas de entusiastas de la relojería. Su arquitectura multifacética es el pretexto de la manufactura de Le Brassus para ofrecernos un cronógrafo dentro de una caja de acero de 41 mm, donde sin duda la carátula gra- bada en color gris contrasta a la perfección con los contadores terminados en azul y enmarcados con manecillas de oro blanco. El calibre 4401, de carga automática, impulsa las horas, minutos, segundero pequeño, fecha, así como la indicación del cronógrafo flyback.









