Pilates 101: todo lo que un hombre necesita saber para empezar

Pilates 101: todo lo que un hombre necesita saber para empezar

Pilates 101: todo lo que un hombre necesita saber para empezar (y no morir en el intento)

Ulises García

Más allá de las fotos cool en Instagram, el pilates es el secreto fitness que fortalece, estiliza y mejora tu cuerpo de una forma que ni te imaginas. Aquí te decimos cómo entrarle de verdad.

Pilates 101: todo lo que un hombre necesita saber para empezar

Cuando piensas en pilates, probablemente te imaginas a modelos en leggings haciendo movimientos casi imposibles en máquinas raras. Spoiler alert: pilates no es solo para mujeres ni para Instagram. De hecho, cada vez más hombres, desde atletas de alto rendimiento hasta celebridades, están apostando por esta disciplina para construir fuerza real, mejorar su postura, recuperar flexibilidad y darle un upgrade total a su salud física. Si has estado tentado a probarlo, pero no sabes por dónde empezar, aquí te explicamos todo lo que debes saber antes de lanzarte a tu primera clase.

¿Qué es el pilates y por qué todos hablan de él?

Pilates es un método de entrenamiento físico creado por Joseph Pilates en el siglo XX. Su base es el control del cuerpo a través de ejercicios de fuerza, movilidad y respiración. Aunque puede parecer simple, su objetivo es brutalmente claro: fortalecer el “core” (abdomen, espalda baja y pelvis) y mejorar la conexión mente-músculo.
Hoy en día, el pilates se divide principalmente en dos modalidades: pilates de suelo (mat pilates) y pilates con máquinas (reformer pilates). Ambas opciones son igual de efectivas, pero ofrecen experiencias diferentes.

¿Por qué cada vez más hombres se animan a practicarlo?

Aunque pilates históricamente se asoció con bailarines y mujeres, la narrativa ha cambiado. Atletas de alto nivel como LeBron James o Cristiano Ronaldo utilizan el pilates para trabajar fuerza profunda, evitar lesiones y aumentar su flexibilidad. Y es que los beneficios son muy reales:

  • Incrementa la fuerza funcional (no solo se ve bien, sino que realmente mejora tu desempeño físico).

  • Corrige la postura y alinea la columna (clave si pasas horas frente a una compu).

  • Aumenta la movilidad y la flexibilidad (ideal para quienes hacen deportes o entrenamientos de alto impacto).

  • Mejora la respiración y ayuda a controlar el estrés (porque sí, también trabaja la mente).

¿Qué debes saber antes de tu primera clase?

Antes de lanzarte al primer estudio que encuentres, considera estos básicos:

  • No necesitas ser flexible ni estar en forma para empezar. De hecho, pilates es perfecto para todos los niveles.

  • Invierte en ropa cómoda y pegada al cuerpo para que el instructor pueda corregir tus movimientos fácilmente.

  • Pregunta si es mat o reformer. Las clases en máquina (reformer) suelen ser más guiadas y perfectas para principiantes.

  • Enfócate en la respiración. Cada movimiento va sincronizado con la inhalación o exhalación, y eso marca toda la diferencia.

  • Sí, vas a temblar. Y es normal. Pilates trabaja músculos que probablemente nunca habías activado a ese nivel.

¿Dónde puedes probarlo?

Si quieres dar el primer paso, estos estudios son excelentes opciones para comenzar:

  • Columna Pilates: especialistas en pilates clásico, perfecto para trabajar fuerza, control y mejorar tu postura desde la raíz.

  • The Good Studio: un estudio boutique en Polanco que combina técnicas contemporáneas y una vibra sensorial ultra cool.

  • Moon Pilates: espacio dedicado al pilates reformer, ideal para quienes buscan tonificar y ganar flexibilidad de manera consciente.

  • The Mat MX: clases de mat pilates enfocadas en fuerza funcional, movilidad y conexión cuerpo-mente.

  • Reactiva Wellness Lab: un hub de bienestar integral que incluye pilates entre su oferta para hombres que buscan balance entre fuerza y movilidad.

Además, si prefieres arrancar desde casa, plataformas como Alo Moves o Pilatesology ofrecen clases en línea de alta calidad.

Pro Tip: lo que nadie te dice

Si eres constante, en pocas semanas vas a notar cambios brutales: más definición en el abdomen, menos dolores en espalda y cuello, mejor movilidad en general. Pero como todo en la vida, no hay atajos: la clave está en la disciplina, no en la intensidad del primer día.

Fotografías: Pinterest