La química del amor: ¿por qué nos enamoramos?

La química del amor: ¿por qué nos enamoramos?

La química del amor: ¿por qué nos enamoramos?

Por Antonio Montaño

La ciencia explica qué hay detrás del amor, pues al enamorarnos, en nuestro cerebro estallan sustancias químicas que alteran nuestras emociones.

El amor, desde un punto de vista romántico y/o filosófico, es algo de lo que poetas, escritores y cantantes de nuestros tiempos nos hablan a diario. Resulta casi imposible no idealizar este sentimiento o poner en palabras este término totalmente inefable. Sin embargo, la ciencia -específicamente los neurólogos- han descubierto qué hay detrás del enamoramiento.

Quizás te parezca vulgar reducir nuestros sentimientos a un proceso químico, pues se pierde toda la magia y el romanticismo, pero tal parece que las fases del enamoramiento son solo una serie de reacciones químicas y descargas neuronales y hormonales, además de olores, que al mezclarse nos hacen sentir emociones de lo más fuertes como lo es el amor.
La química del amor: ¿por qué nos enamoramos?

La explicación científica asegura que todo es un enamoramiento químico. Cuando nos enamoramos, nuestro cuerpo segrega sustancias químicas (en cantidades bestiales) que nos pueden llenar de energía y felicidad y entrar en un estado de completo gozo, tal cual como si fuera una droga. Asimismo, se afirma que este proceso cuenta con las siguientes fases: 

Primera fase: atracción física

Es el deseo, ese que surge como resultado de una atracción física. Pero, ¿qué nos atrae de una persona? Por lo general, personas parecidas a nosotros. También depende de características físicas tales como simetría de la cara. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que nos sentimos atraídos a personas con sistemas inmunitarios diferentes al nuestro y es su olor, del que no somos conscientes, es el encargado de guiarnos. Los dos compuestos químicos que surgen es esta etapa son las hormonas sexuales (testosterona y estrógeno) y feromonas.

Segunda fase: enamoramiento

Es aquella que solemos idealizar mucho, pues es común que surjan varios síntomas como la pérdida del apetito, dificultad para dormir, sudor en las manos, mariposas en el estómago, etc. Todos estas sensaciones se deben a sustancias como la dopamina (relacionada con el placer y la euforia) y  la feniletilamina (la encontramos en el chocolate). 

 

Tercera fase: apego

En esta última fase del amor, sentimos más calma y estabilidad con la otra persona y todo se debe a la oxitocina y serotonina que hacen que con el tiempo la sensación de apego y cariño crezca mientras que la esa locura apasionada del amor decae.

Todas las sustancias que hemos mencionado están asociadas a potentes sistemas de recompensa y felicidad y por eso el amor nos hacen sentir tan bien. El problema viene si la relación se acaba, la otra persona empieza a alejarse o nos decepciona, pues los niveles de los compuestos químicos caen en picada, dejándonos en un estado de frustración, angustia y tristeza muy profundo.

Como puedes ver, la química del amor domina gran parte de nuestras acciones y reacciones. Conocer las señales neuroquímicas, podría ayudarnos a manejar nuestras emociones y ya no sucumbir a una relación que no nos deje nada bueno. Por mucha química cerebral que se ponga en acción, mejor ejercer la razón para controlar  cualquier situación.

Fotografías: Instagram @kit.price