Time Ticking: las creaciones más imponentes del SIAR
Time Ticking:
las creaciones más imponentes del SIAR
SIAR x L’Beauté Homme
Fotografía XIMENA DEL VALLE Modelos BIANCA CAMERONI & NICOLÁS LORENZON PARA GH MODEL MANAGEMENT Realización ANTONIO MONTAÑO & INÉS ABOUCHARD Estilismo DEBORA TORRES Grooming & Makeup ROBERTO SIERRA Pelo ALDO EK Uñas MARÍA SOFÍA PÉREZ Prop Stylist SOFÍA CORREU Asistente de fotografía ISAAC RENÉ PINEDA Asistente de Estilismo JOVI ANDERSON Asistente de Pelo YARETH ÁLVAREZ Asistente de Prop Stylist DAVID ZÚÑIGA Asistente de Producción MARÍA JOSÉ VILLALOBOS
El tiempo se ve encapsulado en preciadas piezas de relojería que nos recuerdan que éste, no se detiene jamás.
TEXTO POR INÉS ABOUCHARD




En inglés la palabra “watch” significa observar detalladamente, a la vez que se refiere a la pieza que contiene el mecanismo que mide el tiempo: lo más valioso que uno posee. Y ¿qué mejor excusa para crear obras de arte portables para definir dicho suceso imparable?
Como cada año, el SIAR (Salón Internacional de la Alta Relojería), mostró las creaciones más destacadas de algunas de las casas relojeras más importantes. Sus meticulosos mecanismos compuestos por las complicaciones más alucinantes, —en ocasiones engastadas con piedras preciosas—, robaron la atención, y cautivaron a visitantes y coleccionistas por igual.
“Hey Paul! Try Getting A Reservation At Dorsia Now!”
– Patrick Bateman, American Psycho
“Time is money”, es la frase que expresa la parte más efímera de lo que el tiempo significa; sin embargo, estas palabras son llevadas más lejos y toman un nuevo significado en los años 80 y 90, en La Gran Manzana, donde todo comenzaba a suceder en cuestión de minutos, e incluso segundos, —desde el arte y la cultura, hasta la gastronomía, la arquitectura y la moda, sin olvidar que se convirtió en el epicentro de la economía mundial por excelencia—.
En aquellos momentos, en los que la bolsa de valores de Nueva York tuvo un resurgimiento y comenzó a regir la economía mundial, a su vez marcó la pauta, y la aceleración del tiempo reflejada en la inmediatez de una decisión: ¿comprar o vender?




Inspirada en Nueva York, durante dichas décadas, este recuento visual hace remembranza a aquella época en la que una pieza de relojería comenzaba a denotar el poderío y estatus de aquellos financieros que forjaron su carrera en Wall Street, en el distrito financiero de dicha ciudad, misma que desató la infatuación que ha dado vida a varios clásicos cinematográficos como lo son Wall Street, American Psycho, The Wolf of Wall Street, Rogue Trader y The Big Short, entre otras.

“The most valuable commodity I know of is information.”
– Gordon Gekko, Wall Street











