ANDRÉS BELLO, escultor de la belleza

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ANDRÉS BELLO,
escultor de la belleza
Fotografía MARY PAZ ARANZABAL Protagonista ANDRÉS BELLO Realización y estilismo ANTONIO MONTAÑO
Haciéndole tributo a su nombre, el doctor Andrés Bello, busca enaltecer la belleza, tanto externa como interna, de sus pacientes a través de la cirugía plástica estética. ¿Cuál es el futuro de esta gratificante profesión, qué mitos existen alrededor de ella y cuándo es recomendable aplicarse bótox? Él mismo lo revela.
ENTREVISTA POR ANTONIO MONTAÑO
L’Beauté Homme: ¿En qué momento te decidiste a estudiar medicina?
Andrés Bello: Creo que lo decidí tarde. Toda mi vida quise ser ingeniero civil o en sistemas. Pero un día,
estando en el último año de prepa, me desperté y me di cuenta que quería ser doctor. Es chistoso porque, a pesar de que mi papá es doctor, eso nunca tuvo influencia en mí.

LBH: ¿Qué mitos hay alrededor de la cirugía plástica?
AB: ¿Cuántos quieres que te diga? ¡Nos podríamos quedar aquí horas! (risas) El primero, y el más común, es que se cree que la cirugía plástica es para bajar de peso. Es para moldear el cuerpo. Segundo, no es magia. Nos han contado que la cirugía plástica convierte en cisnes a los “patitos feos”. Para llegar a ser un cisne, se requiere de mucha dedicación por parte del paciente pues importa mucho si sigues o no las recomendaciones de la recuperación, cómo atiendes a tu cuerpo, cómo comes, cómo duermes, etc.
LBH: ¿Y especializarte en cirugía plástica estética?
AB: En el último año de carrera, en el internado cuando ya trabajaba en un hospital. Soy una persona que necesita mucho movimiento, por eso sabía que no podía quedarme encerrado en un consultorio todo el día. Estaba entre neurocirugía y cirugía plástica estética, pero me di cuenta que un neurocirujano es esclavo de su trabajo y yo quería formar y disfrutar una familia. La cirugía plástica estética es mucho más amigable y todo se puede programar con tiempo. Además, es muy dinámica. Todo está cambiando; desde los cánones de belleza hasta los procedimientos.
LBH: ¿Qué es lo más gratificante de tu profesión?
AB: Cuando ves que -literalmente- le cambiaste la vida a tu paciente. Ves cómo cambia su personalidad después de un procedimiento; se cortan el pelo, se visten diferente y esa persona que estaba escondida, empieza a brillar poco a poco.
LBH: ¿Qué procedimientos son los más comunes en hombres?
AB: Lipoescultura, cirugía de nariz y últimamente, el tratamiento de la ginecomastia que se realiza cuando un hombre ha desarrollado o parece que tienen senos.
LBH: ¿Qué consejos le darías a los hombres que se quieren adentrar al mundo de la cirugía plástica estética?
AB: Que pierdan el miedo, sobre todo a ser juzgados. Deben saber que todo siempre es confidencial y profesional. También les diría que verifiquen que esa persona que los está atendiendo, sea verdaderamente un cirujano plástico estético certificado.
LBH: ¿Qué mitos hay alrededor de la cirugía plástica?
AB: ¿Cuántos quieres que te diga? ¡Nos podríamos quedar aquí horas! (risas) El primero, y el más común, es que se cree que la cirugía plástica es para bajar de peso. Es para moldear el cuerpo. Segundo, no es magia. Nos han contado que la cirugía plástica convierte en cisnes a los “patitos feos”. Para llegar a ser un cisne, se requiere de mucha dedicación por parte del paciente pues importa mucho si sigues o no las recomendaciones de la recuperación, cómo atiendes a tu cuerpo, cómo comes, cómo duermes, etc.


LBH: ¿A qué edad dirías que es recomendable aplicarse bótox?
AB: Yo diría que no hay una edad específica. Contrario a lo que muchos dicen, para mí el bótox no es una medida preventiva. Se tiene que aplicar cuando a la persona, estando en reposo, se le notan arrugas. Mucha gente acude a él cuando en realidad lo que realmente necesitan es un facial o tratamientos que fomentan la producción de colágeno.
LBH: ¿Qué tratamientos para cuidar la cara están disponibles en tu clínica?
AB: El que más me gusta es el Morpheus8, pues es uno de los pocos tratamientos verdaderamente efectivos para desarrollar colágeno. Para limpiar impurezas, remover células muertas y fomentar que la piel se vea radiante tenemos el Hydrafacial, que se recomienda hacerlo una vez al mes. Y para recuperar firmeza y tensión en los tejidos tenemos la radiofrecuencia.
LBH: ¿Cómo cuidas tu piel?
AB: No te voy a mentir, abuso mucho de mi genética (risas) y por eso no tengo una rutina exhaustiva de cuidados para mi piel. Lavo todas las mañanas mi cara con un jabón especial, me pongo crema para el contorno de ojos y otra hidratante para toda la cara y termino con bloqueador.
LBH: ¿Qué es lo primero que haces al despertar?
AB: Tomar agua.
LBH: ¿Y antes de dormir?
AB: Tomar agua (risas).



LBH: ¿Cómo pasas tus ratos libres?
AB: Amo y vivo para comer, por lo que siempre estoy buscando qué cocinar. Me llama la atención ver series de cocina y leer libros de cocina. Diría que es mi segunda pasión. También me gusta mucho la fotografía y estar con mis hijos.
LBH: ¿Qué es la belleza para ti?
AB: Es el estado de ánimo donde expresas lo que sientes.
LBH: ¿Cuál es el futuro de la cirugía plástica?
AB: La vanidad nunca muere, entonces yo diría que la cirugía plástica seguirá y se complementará con todos los cambios de tecnología que se aproximan.












