Guía de ácidos para el cuidado de la piel

Guía de ácidos para el cuidado de la piel

Guía de ácidos para el cuidado de la piel

Por L'Beauté

Entre tantos ácidos que se han puesto de moda en la industria de la belleza y el cuidado personal, aquí un resumen de los más conocidos.

“Si tienes buena piel, todo lo demás encajará en su lugar”.

— Anónimo

Ácido cítrico:

Proviene de los frutos cítricos mediterráneos y también de la fermentación de azúcares del hongo Aspergillus Niger. Es uno de los más conocidos y el más popular. Su acción exfoliante está condicionada por la concentración en la que se encuentre. Funciona como un potente antioxidante que estimula la renovación celular, dejando una piel luminosa e hidratada. Por lo regular se fusiona con sales de citrato de aluminio y minerales como el zinc. Es ideal para piel con acné, ya que disminuye el exceso de sebo.

Lo encuentras en: 

 

Tiger Grass de Dr. Jart+

 

Ácido ferúlico

Este compuesto vegetal es ideal para combatir los radicales libres, por lo tanto lo convierte en un gran antioxidante. Se puede utilizar para todo tipo de piel, pero se recomienda en especial para cutis secos, ya que refuerza la barrera protectora de la piel. Este activo se puede encontrar en cosméticos solares que ayudan a prevenir la degradación por los rayos UV. Mejora la producción de las fibras de colágeno y elastina, evitando las arrugas y manchas solares.

Lo puedes encontrar en: 

 C E Ferulic de SkinCeuticals

 

Ácido azelaico

Esta sustancia proviene de la cebada, el trigo y el centeno. Se produce de manera natural en las gramíneas. Se ocupa para acabar con la inflamación, acné, manchas y rosácea. Además elimina las bacterias en los folículos, previniendo infecciones y granitos. Este activo para piel sensible se encuentra en cremas despigmentantes, ya que evita la producción de melanina y se utiliza también en casos de melasmas o pecas.

Lo puedes encontrar en: 

Azelaic Acid Suspension 10% de The Ordinary.

Acido kójico

Es producido por especies de hongos, como el acetobacter, la penicilina y el aspergillus. Es similar a los AHA y BHA, inhibe algunas enzimas del metabolismo como los aminoácidos causantes de la formación de melanina. Ayuda a blanquear la piel, elimina manchas puntuales y actúa sobre las arrugas y líneas de expresión. En productos de belleza generalmente se combina con el ácido glicólico para potencializar la acción despigmentante y se presenta en forma de cremas o de lociones y gotas.

Lo puedes encontrar en:

Kojicol Plus Gel Despigmente de Sesderma

 

Acido málico

Su origen procede de la manzana verde y del vino, tambien se encuentra en nuestro organismo en las células corporales. Una de sus funciones principales es la de mejorar la luminosidad, suavidad y firmeza de la piel. Este antiséptico se combina con la vitamina C para eliminar el melasma.

Lo puedes encontrar en: 

Glyco Extreme Peel de Natura Bissé

 

Ácido mandélico

Proviene de las almendras amargas, este AHA es un gran antiséptico que regenera las células de la piel. Ayuda -al igual que los otros ácidos- a desvanecer lineas de expresión finas y el fotoenvejecimiento, aclara la piel y elimina las manchas de acné. Se recomienda para personas con piel irritada, con acné, rosácea o inflamaciones cutáneas.

Lo encuentras en: 

Effaclar Mat Sebo-Regulating Moisturizer de La Roche- Posay

 

Ácido L-Ascórbico

El ácido L-ascórbico contiene sales de potasio, calcio y sodio que funcionan como antioxidantes. Sirve como agente antiinflamatorio, elimina los radicales libres producidos por los rayos ultravioleta reduciendo el enrojecimiento provocado por el sol. Ayuda a disminuir la pigmentación, estimula la producción de colágeno, hidrata y da luminosidad a la piel.

Mascarilla Shake & Shot Dr. Jart+

 

Ácido Hialuronico 

Quizá uno de lo más populares y conocidos en el mercado. Es una substancia que se encuentra en los tejidos de la piel. A grandes rasgos, su principal función es: retener el agua para obtener una piel radiante e hidratada. Desafortunadamente, alrededor de los 25 años, nuestro cuerpo deja de producirlo paulatinamente. Conforme pasan los años, factores como los rayos UV, la deshidratación y el tabaco afectan. Es por esto que es necesario volverlo un paso más en la rutina del cuidado del rostro. El ácido hialurónico es higroscópico (capaz de retener grandes cantidades de agua) por lo que se vuelve un ‘must’ para pieles deshidratadas, cansadas o que sufren de resequedad. 

Lo puedes encontrar en: 

Suero anti-arrugas reparador y rellenador, La Roche-Posay

 

Fotografías: Xxxxxxxxx