¿Eres workaholic? Las claves para saber si lo eres

¿Eres workaholic? Las claves para saber si lo eres

¿Eres workaholic? Las claves para saber si lo eres

Por María José Villalobos

Te mostramos algunas señales para identificar si tienes una adicción al trabajo para que puedes organizar tus tiempos y no olvidarte de ti.

Una persona denominada workaholic se refiere a aquella que es adicta al trabajo. Gente que solo le importa su vida laboral y deja de lado todo lo demás, ya sea algo familiar, social o personal.

“Defino ser workaholic como tener un transtorno obsesivo-compulsivo que se manifiesta a través de demandas autoimpuestas, incapacidad de regular hábitos de trabajo y exceso de actividades laborales.

– Bryan E. Robinson

Hay personas que se apasionan por trabajar en lo que hacen, lo cual es algo positivo. Sin embargo, hay otras que no se pueden desconectar de él ya que eso implica un breve descanso y para ellas esa palabra simplemente no existe. Ser un workaholic no se trata de la cantidad de trabajo que tienes que realizar, sino más bien de cómo te involucras en las tareas y la dedicación que pones en ello.
Para mucha gente, algunas condiciones de trabajo aumentan los niveles de ansiedad y de estrés, pero lo diferente aquí es que los workaholics sienten ese malestar cuando no se encuentran trabajando. Algunos expertos han comprobado que estas personas van perdiendo su estabilidad emocional con el paso del tiempo, llegando a convertirse en adictos al control y al poder, para que todo su esfuerzo los lleve al éxito.
Podemos encontrar distintos síntomas comunes para identificar si lo eres. Si te logras identificar con algunos de estos, lo ideal sería buscar ayuda e intentar superar este problema. 

Llegar temprano a la oficina y ser el último en irse

No te resistes a la idea de ser el primero en llegar a la oficina ya que quieres caer en aquella concentración en la que estás acostumbrado. Además te gusta quedarte hasta tarde para organizar las tareas y pendientes del siguiente día.

 

Los descansos no van contigo

Está comprobado que podemos tener una mejor productividad cuando realizamos breves pausas para descansar. Desde salir a fumar un cigarro, platicar con un compañero del trabajo o ir a comer algo. La idea es que te despejes de tu área de trabajo, ya que aquellas personas adictas al trabajo suelen comer en el escritorio. Esto no quiere decir que si lo haces, padeces esta condición pero hay algunos casos en los que sí aplica.

 

Solo hablas de trabajo

La clave aquí es aquella persona que no se sabe desconectar sino que en el tiempo libre que tiene con amigos o familia, solo habla de lo que hacen en su trabajo, de su jefe, de los compañeros o cualquier cosa que esté estrechamente relacionado con lo mismo. Ojo, es normal que hablemos del trabajo porque pasamos varias horas en él y es parte importante de nuestra vida, pero eso no significa que las otras partes las mantengamos inactivas a la hora de entablar una conversación.

Te estresas cuando estás de vacaciones

Cuando una persona workaholic se encuentra de vacaciones, no puede relajarse ya que se pone nerviosa o se irrita por no estar en su lugar de trabajo. Su mente se dedica en solo pensar en cuestiones de trabajo en vez de descansar.

Dejas de lado los planes personales y sociales

Los workaholics tienen problemas para cuidarse a sí mismos y dedicar tiempo a sus familias y amigos. Están acostumbrados a usar la misma excusa de siempre, la cual es “perdón, tengo que trabajar”. De esta forma, evitan realizar planes con su entorno.

 

Problemas físicos

Si abusamos del trabajo, podemos padecer algunos problemas físicos como mayor agotamiento, riesgo a sufrir de un ataque cardíaco, presión arterial alta, dolores de cabeza constantes, tensión muscular, etc.

Fotos: Unsplash / Warner Bros